El cobre caliente se ruboriza en presencia de la acetona

El cobre al rojo vivo se oxida fácilmente, y su óxido cataliza rápidamente la reacción de combustión de la acetona. Esta es tan exotérmica que mantiene al cobre al rojo vivo. De este modo, en la superficie del cobre se produce una curiosa alternacia entre un ennegrecimiento por oxidación y un brillo muy destacado por reducción, pudiéndose observar como “oleadas” del color típico del cobre elemental.  Sigue leyendo “El cobre caliente se ruboriza en presencia de la acetona”

Mil luciérnagas de óxido de cromo destellan en una atmósfera de amoniaco

El óxido de cromo finamente pulverizado y caliente cataliza fácilmente la oxidación del amoniaco gaseoso. La reacción es tan exotérmica que el óxido de cromo se vuelve incandescente. El efecto recuerda a muchas luciérnagas volando en la oscuridad. Sigue leyendo “Mil luciérnagas de óxido de cromo destellan en una atmósfera de amoniaco”

El yodo y el almidón dan la hora exacta (incluso empleando ingredientes caseros)

Una disolución de peróxido de hidrógeno se mezcla con otra que contiene yoduro de potasio, almidón y tiosulfato de sodio. Después de unos segundos, la mezcla incolora se vuelve repentinamente azul oscuro. Esta es la llamada reacción del “reloj de yodo”. Junto al experimento clásico con reactivos de laboratorio, se ofrece aquí una variante casera. Sigue leyendo “El yodo y el almidón dan la hora exacta (incluso empleando ingredientes caseros)”

El dióxido de nitrógeno y el tetróxido de dinitrógeno no pueden existir puros en condiciones normales

En condiciones normales, el NO2 no puede existir puro. Tampoco el N2O4. Aunque cualquiera de estos gases se sintetice puro, acabará convirtiéndose en el otro en parte, quedando ambos mezclados en equilibrio químico. Curiosamente, el primero es marrón oscuro y el otro es incoloro. Sigue leyendo “El dióxido de nitrógeno y el tetróxido de dinitrógeno no pueden existir puros en condiciones normales”

Alteración de un equilibrio entre especies de cobalto por cambios de concentración y temperatura

Si tenemos un equilibrio entre dos formas del ion cobalto en disolución, de colores diferentes, es fácil comprobar cómo influye la temperatura y los cambios de concentración en dicho equilibrio. Es decir, se puede comprobar el principio de Le Châtelier. Sigue leyendo “Alteración de un equilibrio entre especies de cobalto por cambios de concentración y temperatura”

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